viernes, junio 10, 2005

Box no te he olvidado!!!!parte I

No se si hago bien en recordarte, porque tal vez me sienta en parte un poco culpable por haberte separado de nuestro hogar, aunque tu sabes que si fuera por mi estarias siempre conmigo. Son pocas las horas que estas ausente, pero estoy seguro que hay un gran vacio en mi alma y en casa, recuerdo y tengo grabado en mi mente los momentos tan amargos vividos cuando hace algunas horas nos tubimos que separar.
Dejarte en una casa extraña donde sin saber de que modo te cuidaran, si el cariño, amor y el alimento que tu a cada rato deseabas seria igual...sera como tu estas acostumbrado???.Dejarte en ese lugar fue algo que nunca podre olvidar.
Me fui alejando lentamente en el auto, no podia soportar el no mirar hacia atras por el espejo retrovisor; tu tanto como yo deseabamos que ese momento de despedida no llegara nunca.
Sin retirar la mirada sobre el espejo me voy alejando y veo que tus orejitas grandes y enrruladas se agitan al correr y tus ojos grandes miran sin comprenderpor que recibes ese tipo de castigo, no queria seguir viviendo esa esena, opte por oprimir fuerte el acelerador para irme rapido de alli, pero luego de andar unos pocos metros tuve que recurrir a los frenos para detener la marcha; al comprender que mis ojos estaban nublados, no alcanzaba a ver el camino, las lagrimas me obstruian la mirada; seguro debia irlo a buscar y tomarlo entre mis brazos apretandolo contra mi pecho para escuchar como su corazon latia fuerte al igual que el mio, sin duda arrepentirme de todo lo que estaba cometiendo eran mis deseos.
Me sobrepuse en unos minitos y me aleje tristemente, pero en mi garganta existia una sensacion de tener un nudo inmensoque no me dejaba respirar. Y luego de recorrer algunas cuadras trataba de pensar en otras cosas para olvidarlo,...olvidarlo!!!nunca podre olvidarte Box.
Extraño esos momentos cuando llegaba a la esquina de casa y corrias a recibirme haciendome fiesta delante del coche que bien lo conocias desde lejos.
Cuando al sentarme en la silla durante el almuerzo ponias tus patitas en mis rodillas y con una mirada me pedias un trozo de comida, o un huesito de los que a ti te encantaban y en un lugar donde no molestabas te pasabas las horas saboreandolo.